Los agentes de policía de Rialto, California, llevan cámaras para grabar cada una de sus acciones mientras están de servicio. La ciudad afirma que el programa ha reducido las quejas contra agentes de policía en un 88 por ciento durante el primer año.
La idea está generando debate en todo el país. El miércoles, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) respaldó la idea. En un breve documento de posición en el que la apoyaba, también hizo hincapié en el potencial de uso indebido de la tecnología y recomendó políticas para minimizar los posibles efectos negativos.
“Aunque generalmente vemos con malos ojos la proliferación de cámaras de vigilancia en la vida estadounidense, las cámaras corporales de la policía son diferentes debido a su potencial para servir como control contra el abuso de poder por parte de los agentes de policía”, sostiene el grupo de libertades civiles.